La figura del librero

En la siguiente entrada vamos a analizar la figura del librero, oficio antiguo que ha sufrido algunas transformaciones a lo largo de los años. Atendiendo a una definición semántico-cognitiva, el librero prototípico es la persona que vende libros. Su trabajo se suele desempeñar en librerías tanto independientes como ligadas a grandes superficies. Aún así, en los últimos tiempos está aflorando la figura del “librero digital”, asociado a blogueros que mediante reseñas recomiendan diferentes opciones de lectura. No se trata de un librero en sí, ya que no vende directamente3 y, además, muchos de ellos están patrocinados por editoriales que les proporcionan los libros que someterán a reseñas. De esta manera, el carácter clásico e independiente del librero queda eliminado. Realmente, esta figura se compararía más bien a la de un crítico literario que hace su análisis en cualquier magacín.

Si atendemos al trabajo diario de un librero, observamos que su tarea es como la de cualquier regente en un establecimiento: una vez recibida la mercancía se coloca, se mantiene la librería en buen estado, se cambia el aspecto con frecuencia para que resulte atractivo, se atiende a los clientes, se cobra el producto y, al final del día, se hacen cuentas de las ganancias1. Realmente, hasta el siglo XIX, no había tal figura de librero. Jaime Moll resalta la figura del editor y la pone en relación con la del librero: “Estamos ante la figura del editor, como es llamado modernamente, aunque hasta avanzado el siglo XIX no existe esta realidad independiente y especializada de la actualidad. En esta época, el editor es habitualmente un librero, de mayor o menor importancia, que aborda la actividad editorial de una manera continuada o esporádica, como ampliación beneficiosa de su negocio de librería”2.  Según el autor, el librero hace también las veces de encuadernador  y está atento al mercado: “Algunos libreros amplían el negocio con la actividad editorial, a la que pueden dedicarse esporádicamente o de una manera continuada. No siempre son grandes libreros, aunque por lo general éstos dominan el mercado, al poder hacer mayores inversiones y tener unas posibilidades distribuidoras más amplias, ya que incluyen entre sus clientes a otros libreros-editores”2.

En la actualidad, los libreros tienen que tratar con editoriales y distribuidoras y llegar a acuerdos de venta con ellos. Maite Fernández, como librera cuenta su experiencia en este terreno.  Así como en las grandes superficies, las editoriales pagan porque sus libros queden expuestos en sus escaparates. En las librerías independientes, “se hacen depósito de x dinero y durante seis o nueve meses, las editoriales suministran continuamente su catálogo a las librerías”. Los libreros también han de  lidiar con los grandes nombres editoriales en cada campaña escolar.  En muchas ocasiones, “los suministros de las editoriales agotan los libros de texto y las librerías pequeñas deben pelear con sus distribuidores para cumplir con todos los encargos”. Esta situación se debe a que superficies mucho más poderosas económicamente en España hacen sus reservas con mucha antelación y hacen descuentos más suculentos para el bolsillo de sus clientes. Ante esta situación, los libreros han de pelear por teléfono con las casas distribuidoras con tal de reclamar sus pedidos, que puede que nunca lleguen. En relación con los libros de texto, los libreros se ven doblemente perjudicados, pues, en ocasiones, “ las distribuidoras negocian directamente con los colegios y les descuentan un porcentaje más alto que el que pueden ofrecer las librerías”. De esta manera, la demanda en las librerías es menor y se alarga, en muchas ocasiones hasta dos meses después de haber empezado el curso escolar. Esto ocurre cuando las librerías no son especializadas y deben someterse al tiránico mercado de las editoriales de libros de texto, despiadadas en sus forma de encarecer sus productos. Las librerías, en muchas ocasiones, deben pasar por el aro debido a los beneficios que reportan las réentrées.

Pero queremos hacer referencia al librero en especial como un asesor de literatura. Según cuentan  Maite Fernández y Ángeles Pérez, propietarias de Gavina Llibres , en Gandía, nos dicen que “un librero tiene que haber leído para tener el gusto de recomendar a otros lectores, pero, sobre todo, conocer el panorama lector actual”. Y es que la literatura es otro mercado. “Un librero puede ser un lector habitual de obras de calidad e interesarse por la literatura de determinados autores, pero también tendrá que recomendar a lectores no tan expertos”. Según las propietarias de Gavina, se ha de tratar de averiguar los gustos de cada lector y adecuarse a ellos. Para un librero es muy gratificante “hacer de puente entre el autor y su lector2 , también si se intercambian opiniones como si de dos lectores ávidos se tratara.

Para concluir, podemos hacer referencia a la desaparición de las librerías pequeñas y ,por consecuencia,  a la del oficio de librero. Esta situación se da paulatinamente, mientras las grandes superficies ganan terreno por ofrecer mejores ofertas a las editoriales. Así, muchas editoriales pequeñas quedan fuera de juego en el mundo editorial. Además, también repercute en la independencia de los libreros, que se ven sujetos a los dictados del mercado para mantener sus establecimientos.  La reivindicación del oficio de librero viene ligada a la preservación de las pequeñas librerías donde podemos encontrar ediciones exóticas y libros de editoriales pequeñas y selectas, que no por ser menores en alcance lo son en calidad. Son esas ediciones a las que las franquicias no prestan atención y si por ellas fuera, desaparecerían del mercado.

 

 

1.Alfonsell, Maria José, artículo “El oficio del librero”, publicado el 30/01/2013 en el blog Dosis de literatura:  http://dosisdeliteratura.wordpress.com/2013/01/30/el-oficio-del-librero/

2.Moll, Jaime, El impresor, el editor y el librero, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-impresor-el-editor-y-el-librero/html/0afbcbb8-b915-457d-904d-2b66361bf949_2.html

3. Llensa, Emma,  artículo ¿Dónde queda la figura del librero independiente en la era digital?, publicado el  04/01/13 en el blog Ubicuo Studio www.ubicuostudio.com/es/…/figura-librero-independiente-edicion-digita

 

 

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